martes, 3 de junio de 2014

LOS INDIES A LA RESERVA


Entre muchos escritores independientes —o indies, que queda más globalizador—, cunde el desaliento. Me refiero a quienes editan en Amazon por cuenta propia y no escriben naderías. Opino que Amazon es la gran plataforma para quienes quieren publicar sus obras sin riesgo económico. Las restantes páginas virtuales fallan en la comercialización, tienen unos sistemas informáticos a pedales, y no ejercen la transparencia sobre ventas e ingresos que caracteriza a la compañía estadounidense.


Lamentan los indies que las cifras ya no son lo que eran en los inicios, cuando un puñado de autores hispanos se adentró en las aguas amazónicas y disfrutó cuando las ventas de sus libros subían a ritmo vertiginoso. Obtuvieron el premio reservado a los pioneros aunque, todo hay que decirlo, sin parangón económico con las estrellas de la edición tradicional. Salvo excepciones muy concretas, que de todo hay en la  viña del señor Bezos.

Fichar para exterminar
El efecto llamada —unido a la sencillez de los programas para elaborar ebooks— atrajo a decenas de miles de autores noveles y veteranos, que guardaban en el disco duro de su ordenador esas obras, obritas u obrazas que antiguamente se empapelaban y pasaban al cajón de los recuerdos. La posibilidad de publicación inmediata, sin criterios restrictivos por parte de Amazon, ha provocado una pandemia donde conviven libros lamentables con mediocres, incomprensibles e incluso notables. Como consecuencia el catálogo se ha hinchado sin cesar, con la aportación de las editoriales de toda la vida. Las Planeta y compañía se han embarcado en la nave de la modernidad y dedicado a fichar indies. A veces para exterminarlos, según las malas lenguas.
           En el catálogo virtual la calidad media es tan baja como en las librerías convencionales. Si no fuera por el precio exiguo, más de unlector juraría en arameo cuando aparece en su pantalla un texto plagado de faltas de ortografía, descripciones reiterativas o argumentos sin ton ni son.

Libertad enjaulada
Todo fenómeno novedoso tiene un recorrido. A veces de ida y vuelta. Muchos han sido los autores que han cumplido el sueño de darse a conocer en Amazon, para luego firmar contrato en papel con editoriales de todo pelaje. Esta última experiencia registra resultados variables. Desde quienes han emprendido un camino venturoso dentro de la crisis que azota a la cultura, a quienes han visto de repente su libertad enjaulada por empresas que secuestran su obra durante cinco años y no mueven un dedo para difundirla.
El amateurismo empresarial es característico en este país donde abundan dependientes de comercio con título universitario, mientras cualquier tipo que no sepa coger una escoba puede montar un chiringuito virtual para atraer aspirantes a la gloria literaria. El colmo —algo que personalmente me asquea— es cuando los autores ilusionados tienen que pagar la impresión y cargar a sus expensas con las tareas de marketing. 
¿Quién no se maravilló  —en mi caso sucedió a finales de enero de 2012— con la posibilidad de las nuevas tecnologías que brindaba el gran almacén amazónico? En ese universo lo mismo te venden un libro que un gadget informático. Y doy fe de que lo hacen muy bien en cuanto a plazos de entrega de las mercancías. El súmmum es el famoso clic que introduce sin pausa una obra más o menos maestra en tu kindle.



Balcells & Wylie al ataque
Las novedades no cesan en el mundo literario. La última es la alianza entre la veterana agente Carmen Balcells y el intermediario Andrew Wylie. Sí, ese tipo según el cual el kindle produce cáncer. A pesar de tan morboso diagnóstico, dicen que el tándem tiene entre sus objetivos la difusión del libro electrónico. Vete a saber. Balcells lleva años retirada de la primera línea. Por ello la teórica fusión habría sido en realidad una absorción pura y dura por parte del conocido como Chacal. Los blogueros informados, que no hacen tanto la pelota como los críticos oficiales, hablan de un nuevo hipermercado de la edición, donde se formarán nuevas cuadras de autores que trabajarán a destajo en obras de encargo.
Con estas perspectivas quizás Amazon sea pronto una idea romántica.  O bien Balcells & Wylie comprarán Amazon. O viceversa…




26 comentarios:

  1. ¡Ay!, Julio. Los indies estamos de pluma caída porque, como tú dices, esto ya no es lo que era. Y eso que no he conocido la bonanza, pero es triste que para llegar a TOP en algún momento tengas que claudicar y ponerte bás barata que un café. Estos días me debato entre dejar de escribir y dedicarme de nuevo a la filatelia, o seguir sembando el ciberespacio con novelas que solo interesan a unos pocos fieles, porque estoy en un punto que ya no me interesan ni a mí.

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  2. Como llegué más tarde a este mundillo, que parece que ya ni eso es, todavía me siento con ilusión para seguir hasta que me canse, que todo llegará. Sigo tirando de cajón y escribiendo poco nuevo y preparando una nueva entrega a esa empresa que lo mismo vende un libro que una escoba o una goma de repuesto para la olla a presión (experiencia propia). El problema cuando se publica tanto es que el bosque no te deja ver el árbol que también hay y que a veces pagan justos por pecadores, joer qué tópicos estoy usando, vale. Buen trabajo, Julio.

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  3. Fantástico artículo. Julio, tienes que presentarme a esos que "han emprendido un camino venturoso dentro de la crisis que azota a la cultura" después de publicar en Amazon, yo no paro de buscar y buscar...
    Lo dicho, muy bueno.

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  4. Sí, el mundo indie ya no es lo que era. Quizá sea mejor así y se produzca una selección natural que deje en pie a los verdaderos escritores y desaparezcan los que "pasaban por allí".

    También hay que reconocer que esta lucha titánica a cambio de una compensación mínima, cansa. Yo, al menos, estoy cansada. Y creo que nos pasa a todos un poco.

    No es más alentador el panorama en la publicación convencional. Mi último libro, publicado por editorial, está missing... según mi editora, lo tiene el distribuidor, pero distribuir, distribuye poco. Solo está visible y se vende cuando yo hago alguna presentación. Como si no tuviera editorial, vaya, pero tampoco puedo disponer para hacer lo que crea conveniente.

    En fin, malos tiempos para la lírica.

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  5. Aparentemente, un panorama desolador, Julio. Pero yo soy optimista en este aspecto y pienso que el escritor o aspirante a serlo nunca ha tenido tantas oportunidades como hoy. Pero es lo que tiene la democratización de la literatura: sus ángeles y sus demonios. Será que mis aspiraciones son mínimas en este sentido y siempre he sido consciente de la realidad. Da igual que una editorial de prestigio te publique una novela porque está en los primeros puestos de Amazon. En realidad, no importa demasiado. A menos que seas un narrador excepcional, un mirlo blanco, nadie moverá un solo dedo por ti. Cada uno achica su propio bote. Y todos sabemos lo que hay escrito bajo el sol...

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  6. A mi artículo le falta un epílogo. No hay que rendirse y eso se demuestra perseverando. Las oportunidades llegan cuando menos se espera. Se considere un oficio, una vocación o un arte, escribir es una de las mejores cosas que pueden hacerse en este mundo. Cuant@a habéis expresado vuestra opinión más arriba sois muy buenos autores y mejor gente. No dejéis la tarea. ¡Vaya sermón que me he marcado!

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  7. No debemos desanimarnos, ni rendirnos. La crisis del sector editorial es general. También ha afectado a los escritores consolidados, y a las grandes editoriales. Yo voy a volver a intentarlo de nuevo, como indie. Eso sí, no dejo de estudiar como una loca mi oposición.... jajaj. Quizás vengan momentos de bonanza. Quizás no... Aún así hay muchos autores indies nuevos autopublicados estos meses que han tenido un notable éxito, especialmente de romántica.. En cuanto a vivir de esto, imposible, no se puede vivir de los sueños. Quizás alguno...
    Un abrazo a todos

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  8. Creo que detrás del boom cada cosa se coloca en su sitio y como dices hemos ido, hemos vuelto y creo que debemos de seguir hacia delante. De una u otra manera yo estoy dispuesta a difundir mi obrita, aunque sea gratis, lo hice una vez y no descarto volver a hacerlo. Me gustó tu punto de vista :)

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  9. ¡Felicidades por el artículo, Julio! Muy esclarecedor. Soy nueva en lo de la edición, publicación, distribución, difusión, promoción… de una novela. Asustada me estoy quedando de lo que leo a unos y a otros. No obstante, la crisis afecta a todos los sectores y desgraciadamente el de las artes es uno de los más perjudicados. Quizás, como acabo de empezar, la ilusión puede con el sentido común que te dice que sin un respaldo (campañas publicitarias millonarias) no se puede llegar al lector ni gratis, por lo descomunal de la oferta gratuita. Muchas gracias por dar un poco de luz a los "nuevos".

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  10. Sí, Julio, tienes razón. Yo llegué tarde, pero en mi caso siempre me he dedicado a escribir y nunca a publicar. Si encuentro a algún lector despistado por ahí, pues es uno más que antes. Aunque el problema es el tiempo que se dedica uno a intentar promocionarse para pocos resultados. Estoy intentando dedicarme más a otras cosas y menos a dar la lata...

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  11. Acabo de conocer este blog y por aquí me quedo. Cierto es que Amazon puede estar plagado de obras sin sentido y carentes del decoro y del buen gusto, pero yo no me he topado con ninguna porque primero leo reseñas de otros blogs, supongo que es el valor añadido que le damos. Muy buen post. Biquiños!

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  12. Buen post, pero convivirán ambas formas de escritura, tanto en papel (en cuanto acabe la crisis la gente seguirá comprando papel), como en digital (más barato).
    He leído en mi vida libros basura en papel, y de igual modo hay libros basura en digital.
    Y esos libros basura los he tirado al contenedor de papel porque ningún lector merece un libro ilegible por faltas de ortografía, de semántica o de maquetación.

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  13. Desde niño no he dejado de escribir poemas o novela y seguiré haciéndolo mientras viva. Si vendo o no vendo no es ningún problema por que me siento muy realizado cuando escribo y termino lo que yo llamo "obra". Lo que digo es tan cierto que no hago promoción de ninguna de las que tengo en Amazón... Me ha encantado tu publicación Julio. Un abrazo.

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  14. Os agradezco las opiniones, que amplían y enriquecen la mía. Quienes hemos nacido en la Galaxia Gutenberg tenemos debilidad hacia el papel, aún reconociendo la revolución digital. Justo ahora dejo en reposo los ebooks para presentar tres novelas, antes publicadas en Amazon, en la Feria del Libro de Madrid. Gracias a un editor con quien trabajo codo con codo. A estas alturas de mi vida solo colaboro con amigos. Es mi lujo.

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  15. Interesante opinión. Eso me recuerda que existen indies de diferentes plumajes... pero todos son de mi tribu.

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  16. Poniendo el dedo en la llaga eres único, querido Julio. Tienes toda la razón: amazon ya no es lo que era pero el Café Gijón tampoco y el jamón desde que se inventó la máquina que lo corta en finas lonchas, tampoco. Todo cambia para que todo permanezca. Creo que el tsunami amazon sigue muy activo y aun pasará un tiempo antes de que las aguas vuelvan a sus cauces. Mientras tanto, los espabilados de siempre pescarán con ventajas en este río revuelto. Adrentrarse en una tupida selva de títulos buscando algo concreto es tan difícil como buscar la famosa aguja en el jodido pajar. Creo en el futuro de la edición digital; es cómoda y barata, pero dicho lo anterior, creo que amazon debería de crear un "amazon high quality" donde tras los correspondientes filtros editoriales de calidad y estilo, las obras expuestas garantizaran al lector su compra.
    P.S. Sed felices en la comida de hoy y no os paséis que luego vienen las secuelas.

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  17. Así es, José Luis.
    Cada revolución técnica o tecnológica ha creado saturación para luego normalizarse.
    Recuerdo a Ramón Tamames cuando decía que en Estados Unidos, cuando el auge del ferrocarril, los maquinistas en marcha se saludaban cada dos por tres. Había vías de tren por todo el país.
    En la cosa de internet es típica la burbuja. Al menos Amazon no obliga a que los autores hagan grandes desembolsos.
    La caradura corresponde a editoriales pequeñas que convocan un premio mal dotado. Luego se dirigen a todos los participantes diciéndoles que les ha gustado mucho su obra. Les cobran un disparate por imprimirla y los dejan a la intemperie para que se las arreglen como puedan.

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  18. Y tu sugerencia sobre un certificado de calidad en Amazon es muy interesante. A este paso, cada autor que consiga un contrato editorial dejará la plataforma porque los ingresos en general son una birria. Quedará un magma donde se mezclará lo poco bueno con lo mucho malo. Aunque un buen editor me decía hace poco que Amazon le viene muy bien para vender excedentes y para cuadrar cuentas.

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  19. Julio, pues no te cuento la birria de ingresos que se consiguen con una editorial. Si es que, tires por donde tires, estamos jodidos, con perdón.

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  20. En mis tiempos preamazónicos, Mercedes, como mínimo las editoriales pagaban anticipos decentes. Ahora todo parece haber cambiado. Aprovechan la situación para justificar desmanes sobre los contratados, sean empleados o profesionales. No todo es crisis económica. Hay mucha desvergüenza empresarial fomentada desde el gobierno. "Reflotemos la banca ahogando a los ciudadanos" pudiera ser el eslogan. El mundo literario como reflejo del mundo real.

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  21. Ahora entiendo por qué no existen en español informes detallados de ventas en amazon hechos por autores independientes. Al parecer, venden tan poco que no vale la pena elaborar tales informes. Y más: si lo hicieran, terminarían dañando la difícil promoción que algunos realizan.

    Estoy por incursionar en esto de vender mis obras por interntet. Tengo un plan de promoción que espero funcione pues es algo que no he visto que otros autores hagan. Si no funciona, idearé otro pero no me quedaré con las ganas de fallar las suficientes veces hasta lograrlo.

    Amazon México tiene casi un año y aún no he visto autores independientes mexicanos que lo utilicen para vender sus obras (debe haberlos pero no sé dónde están, no son visibles). Espero que en dos años no me esté dando de topes contra la pared por no vender la cantidad de ejemplares que me den lo suficiente para pagarme la comida, el techo y los vicios. En España, por lo poco que he leído, sólo Fernando Trujillo Sanz vive de sus ventas en Amazon, lo cual es genial para él pero desolador para el panorama. Si esa será la situación en México, entonces pido ser el Fernando Trujillo Sanz con traje de charro, si no es mucha molestia.

    Como sea, creo que lo importante es generar contenido de calidad, enfocado al público en general o a un nicho, y mantenerse en la memoria de los lectores gracias al contenido. Ellos se encargarán de promocionar al autor... si logra gustarles constantemente.

    Ya les contaré cómo va todo.

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  22. ¡Que coincidencia! ¿No serás EL ESCRITOR CANÍBAL, como se titula mi última novela que firmo el martes 10 en la Feria del Libro de Madrid? Bromas aparte, ánimo Caníbal y a abrir brecha en México. Comer, tener techo y vicios con los ingresos de Amazon resulta de momento una utopía, salvo excepciones. Pero es un gran sistema para publicar y darte a conocer. Quién sabe... quizás estoy escribiendo a un próximo autor de best sellers.

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  23. La idea de un "Amazon high quality", que menciona José Luis Palma es interesante, hasta creo que Amazon sacaría tajada económica de algo así, además de prestigiar en algo su masificado servicio. Si no lo han hecho es que no se les ha ocurrido, o están planificándolo. Por supuesto, los lectores kindle saldríamos ganando.

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  24. Coincido con la mayoría de colegas.
    BUen artículo, Julio.

    Rafael

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