martes, 10 de junio de 2014

LA GUERRA Y LA PAZ DE LEÓN TOLSTÓI




UN LUGAR, UN LIBRO










Hace un par de meses, mientras pensaba en un libro que pudiera representar a esta sección, me puse a buscar en mi librería algo que pudiera servirme de inspiración. Encontré una envejecida serie de libros de la aclamada obra de Tolstói Guerra y Paz que, para ser franca, ni siquiera sabía que tenía, y que, por supuesto, no había leído. ¿Alguien por aquí lo ha hecho?

Luego dicen que nuestro Quijote es largo...

Les lancé a los cuatro volúmenes una mirada desganada. Pero los muy zalameros, aprovechando que los míos eran los únicos ojos que se habían detenido sobre ellos en los últimos años, extendieron hacia mí sus manitas de papel rancio y amarillento, y no pude resistirme a tomarlos. 

Sacudí el polvo y desalojé a las arañas, que ya se habían construido un par de dúplex entre las páginas -eran familia numerosa-, y los deposité en la mesita de noche, al lado de la cama. Esto último no sé si fue buena idea porque cada vez que me iba a dormir se me quitaba el sueño solo de verlos allí apilados, saludándome con sus anchas sonrisas acartonadas, felices por tener la oportunidad -seguro que por vez primera- de cobrar vida a través de mi pensamiento.

En fin, que un par de meses, y cerca de 2.000 páginas después, tengo que decir que su lectura ha resultado toda una experiencia. Sobre todo porque las hojas crujían por la falta de uso y porque cada vez que terminaba un volumen, el resto levantaba la mano para reclamar su turno: ¡Ahora yo! ¡Ahora yo!  Se nota que a estos libros nadie les ha explicado que en esta época hay que guardar cola para casi todo. Parece una tontería, pero mi edición no está numerada y tenía que mirar el interior para comprobar los capítulos.

Eso sí, ahora necesito leer algo ligero e intrascendente que no me haga reflexionar sobre los mecanismos que mueven al ser humano a exterminarse a sí mismo.

Lo cierto es que uno se aprende al dedillo una parte de la historia de Rusia, en concreto el periodo que abarca desde 1805 hasta 1820. Es más, hay quien opina que la obra de Tolstói es equivalente a un manual de historia.

La trama se centra en varias familias de la aristocracia rusa y en su interacción dentro del contexto de las guerras napoleónicas. En la novela serán retratadas con minuciosidad las batallas de Austerlitz y Borodino. No es de extrañar que el autor necesitara cinco años para su redacción definitiva tras copiarla siete veces sucesivas, con las correcciones y supresiones consiguientes. Había acumulado montones de datos y croquis; cualquier nimiedad está perfectamente documentada. Se sabe que para dar mayor credibilidad a la batalla de Borodino, Tolstói, mapa en mano, inspeccionó durante varios días el campo de batalla y viajó para poder ver a uno de los supervivientes a fin de lograr algún dato relevante. Todo esto sin contar con la extensa documentación en bibliotecas y archivos a lo largo de los años.


Sin embargo, no todo es guerra en esta obra; el libro alterna los acontecimientos bélicos con la descripción detallada de la sociedad aristocrática moscovita y peterburguesa; convencionalismos, pensamientos sobre los acontecimientos políticos, sobre los matrimonios arreglados, las cenas, los bailes, las jornadas de caza…

Si hay algo fundamental en esta novela es su marcado carácter antibelicista. Es una obra existencialista. Las preguntas sobre el sentido de la vida se reflejan a través de los diálogos de sus personajes, y hay quien asegura que Guerra y Paz es un electroshock para el alma. Sus páginas son un compendio de consejos, meditaciones y reflexiones sobre la vida que han logrado que sea considerado el libro de autoayuda más extenso jamás escrito.

Es muy difícil explicar qué tiene de genial esta obra en unas pocas líneas. Necesitaría varias entradas para profundizar en ella; una para explicar el contexto histórico, otra para analizar el contexto social, y la última para hablar sobre el hombre  que fue León Tolstòi. De todas sus facetas, la que más me gusta es la que lo define como pensador social.  

En la segunda parte del epílogo de Guerra y Paz, el autor nos ofrece su opinión sobre las distintas formas de analizar la Historia. Más bien desarrolla una crítica dirigida tanto a los historiadores como a la Humanidad. 

Os dejo con algunas de las preguntas que trata de responder y que, en mi opinión, son los cimientos que sostienen la obra.

«¿Qué significa todo esto? ¿Qué obligaba a aquellos hombres a incendiar las casas y a dar muerte a sus semejantes? ¿Cuáles fueron las causas de aquellos acontecimientos? ¿Qué fuerza impelió a los hombres a obrar de aquella suerte?»

Si alguien sabe las respuestas, estoy segura de que al autor, allá donde se encuentre, desplegará las orejas para escucharlas.

martes, 3 de junio de 2014

LOS INDIES A LA RESERVA


Entre muchos escritores independientes —o indies, que queda más globalizador—, cunde el desaliento. Me refiero a quienes editan en Amazon por cuenta propia y no escriben naderías. Opino que Amazon es la gran plataforma para quienes quieren publicar sus obras sin riesgo económico. Las restantes páginas virtuales fallan en la comercialización, tienen unos sistemas informáticos a pedales, y no ejercen la transparencia sobre ventas e ingresos que caracteriza a la compañía estadounidense.


Lamentan los indies que las cifras ya no son lo que eran en los inicios, cuando un puñado de autores hispanos se adentró en las aguas amazónicas y disfrutó cuando las ventas de sus libros subían a ritmo vertiginoso. Obtuvieron el premio reservado a los pioneros aunque, todo hay que decirlo, sin parangón económico con las estrellas de la edición tradicional. Salvo excepciones muy concretas, que de todo hay en la  viña del señor Bezos.

Fichar para exterminar
El efecto llamada —unido a la sencillez de los programas para elaborar ebooks— atrajo a decenas de miles de autores noveles y veteranos, que guardaban en el disco duro de su ordenador esas obras, obritas u obrazas que antiguamente se empapelaban y pasaban al cajón de los recuerdos. La posibilidad de publicación inmediata, sin criterios restrictivos por parte de Amazon, ha provocado una pandemia donde conviven libros lamentables con mediocres, incomprensibles e incluso notables. Como consecuencia el catálogo se ha hinchado sin cesar, con la aportación de las editoriales de toda la vida. Las Planeta y compañía se han embarcado en la nave de la modernidad y dedicado a fichar indies. A veces para exterminarlos, según las malas lenguas.
           En el catálogo virtual la calidad media es tan baja como en las librerías convencionales. Si no fuera por el precio exiguo, más de unlector juraría en arameo cuando aparece en su pantalla un texto plagado de faltas de ortografía, descripciones reiterativas o argumentos sin ton ni son.

Libertad enjaulada
Todo fenómeno novedoso tiene un recorrido. A veces de ida y vuelta. Muchos han sido los autores que han cumplido el sueño de darse a conocer en Amazon, para luego firmar contrato en papel con editoriales de todo pelaje. Esta última experiencia registra resultados variables. Desde quienes han emprendido un camino venturoso dentro de la crisis que azota a la cultura, a quienes han visto de repente su libertad enjaulada por empresas que secuestran su obra durante cinco años y no mueven un dedo para difundirla.
El amateurismo empresarial es característico en este país donde abundan dependientes de comercio con título universitario, mientras cualquier tipo que no sepa coger una escoba puede montar un chiringuito virtual para atraer aspirantes a la gloria literaria. El colmo —algo que personalmente me asquea— es cuando los autores ilusionados tienen que pagar la impresión y cargar a sus expensas con las tareas de marketing. 
¿Quién no se maravilló  —en mi caso sucedió a finales de enero de 2012— con la posibilidad de las nuevas tecnologías que brindaba el gran almacén amazónico? En ese universo lo mismo te venden un libro que un gadget informático. Y doy fe de que lo hacen muy bien en cuanto a plazos de entrega de las mercancías. El súmmum es el famoso clic que introduce sin pausa una obra más o menos maestra en tu kindle.



Balcells & Wylie al ataque
Las novedades no cesan en el mundo literario. La última es la alianza entre la veterana agente Carmen Balcells y el intermediario Andrew Wylie. Sí, ese tipo según el cual el kindle produce cáncer. A pesar de tan morboso diagnóstico, dicen que el tándem tiene entre sus objetivos la difusión del libro electrónico. Vete a saber. Balcells lleva años retirada de la primera línea. Por ello la teórica fusión habría sido en realidad una absorción pura y dura por parte del conocido como Chacal. Los blogueros informados, que no hacen tanto la pelota como los críticos oficiales, hablan de un nuevo hipermercado de la edición, donde se formarán nuevas cuadras de autores que trabajarán a destajo en obras de encargo.
Con estas perspectivas quizás Amazon sea pronto una idea romántica.  O bien Balcells & Wylie comprarán Amazon. O viceversa…