martes, 18 de febrero de 2014

Mis Damas Negras



Como veo que desde la existencia de Google todo el mundo lo sabe todo, no tiene sentido competir con un motor de búsqueda. Empiezo hoy un camino que siempre me ha gustado: el de Las Damas del Crimen, que yo llamé en su día, cuando empecé con el estudio del género hace ya mil años, Mis damas Negras.

Hoy os presento a una autora que siempre me ha gustado: Anne Perry. Os quiero contar cómo la conocí, pero como es largo, lo haré por entregas, que si me extiendo mucho la gente se cansa y no lo lee. Porque esa es otra. ¡Hay que ver lo que nos cunde esto de escribir! Que si el blog de uno, que si la reseña de otro, que mira lo que he escrito aquí, que no te pierdas lo que dicen de… ¡Por todos los dioses, si no da tiempo de otra cosa! No me extraña que algunos dejen el Facebook, pero para qué voy a engañarme, a mí me gusta. Tengo dependencia. Os cuento, no me enrollo más.
 
Era verano y la playa invitaba a huir de sus niños, sus perros y el vozarrón del vendedor de coco que transmitía eterno viento de Pals. Subía por la cuesta que lleva al aparcamiento, cuando una librería-tienda de esas que venden artilugios para playa, gorros, sombrillas, sillas, zapatos y esas cosas que no necesitas, me cerró el paso. Sucumbí cual «guiri» enrojecida, pero mi sorpresa fue ver «libros-libros», no guías y novelones.

El instinto me llevó a elegir una novela de Anne Perry. Hablo de Julio del 2001 y me refiero a Silencio en Hanover Close, Plaza & Janes, 1999. Siempre he preferido la novela de asesinatos escrita por mujeres. De verdad que no es machismo femenino; es la forma del relato y el misterio mezclado con tramas sutiles; esa diferencia que no es tangible, pero que se refleja en los relatos policíacos escritos por nosotras. He disfrutado con Anne Perry leyendo palabras de uso poco frecuente que ya concretaré en su momento. Perry me entusiasmó y leí toda su obra. Es justo que empiece por ella.

Nació en Londres (1938). Su verdadero nombre es Juliet Hulme, pero un suceso que marcó su vida también la obligó a cambiar de nombre. Estos son los hechos. Cuando contaba 15 años, junto con una amiga, mataron a ladrillazos a la madre de ésta, en un bosque de Nueva Zelanda, porque la víctima quería separar a Juliet (Anne Perry) de su hija. A la mujer le parecía que la amistad de las niñas no era sana y optó por la prohibición. Le costó caro, por cierto, porque la esperaron en un recodo del camino y acabaron con ella. Por la juventud de ambas, la pena de muerte se convirtió en más de cinco años de cárcel. Estos hechos están recogidos en la película Criaturas celestiales.

Intentó rehacer su vida en Inglaterra, pero fue en Estados Unidos donde alcanzaría el éxito. Por aquel entonces nadie podía imaginar que, tras sus historias victorianas, planeaba el recuerdo de un crimen real. Actualmente vive sola en Portmahomack, Escocia.

Cuando escribe su primera novela tiene 41 años. Han pasado 26 desde el triste suceso. Dudo mucho que algún sistema de reinserción pudiera funcionar sin su genialidad innata y su capacidad para incorporar conocimientos, que le permitieron desenvolverse con tanta naturalidad en un tiempo de la historia que no había vivido. Creo que para ello hay que poseer unos amplios conocimientos históricos y Anne lo demuestra con creces a lo largo de su obra.

La propia autora, desde su Web oficial, ofrece una pequeña autobiografía, en la que pasa de sus diez años a la juventud, en dos líneas pero dejando ver que estuvo enferma algunos años. Ya desde muy joven deseó ser escritora alentada por su padre que también estimuló su afición a la lectura. «... Yo no sé cuántos libros habría escrito cuando publiqué mi primera novela, yo sé que estaba encantada en verlo publicado.»

Su preciosismo en la descripción, según afirma, le viene dado por un hecho sucedido con su padre, que era físico nuclear y matemático, amante de la precisión y la exactitud. Nos cuenta Anne Perry que ella tenía un problema grave para resolver y acudió a su padre para pedirle ayuda. «Balbuceando y tartamudeando, intenté explicarle lo que pasaba, yo le dije: tú me entiendes ¿no? y él respondió: no. Te entiendes tú. Primero tienes que saber qué quieres decir y luego no tendrás problemas para decirlo.»

Antes de llegar a ver publicado su primer libro se dedicó a trabajos de azafata y vendedora, en Newcastle y en una inmobiliaria de Los Ángeles, hasta que por fin, en 1979, se editó su primera novela: Los crímenes de Carter Street, Plaza & Janes, 1996.

Pero eso será otro día. En la próxima entrega analizaré su extensa obra que consta de tres sagas y alguna novela suelta.

13 comentarios:

  1. Es también una de mis escritoras favoritas. Y me asombré mucho la primera vez que leí su historia, lo que demuestra que es posible la reinserción y elegir tu camino dejando el pasado atrás.
    Buena entrada

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    1. Cierto, pero no te hagas ilusiones. Anne Perry era hija de una familia adinerada y, gracias a sus influencias, no fue a un correccional de la época. De la otra amiga no se supo nada. Algunos dicen que se metió monja, pero yo creo, que de ser así, la metieron, porque su familia era de clase humilde.

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  2. No conocía nada de esta autora así que te agradezco que hayas escrito sobre ella. Supongo que ya de azafata y vendedora no llevaría ladrillos en el bolso.

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    1. Espero que no. Y espero también que nadie le impidiera amar a una amiga, porque ya sabemos que se jugaba la vida.

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  3. Conozco a la autora pero no he leído nada de ella. A veces la sociedad es demasiado benévola con individuos así, que demuestran una maldad genuina. La historia que tiene a sus espaldas me parece de lo más dramática; fue un crimen planeado y premeditado que se pagó con pocos años de cárcel. Claro que se reinsertó y dejó atrás el pasado, pero la mujer que mataron con 45 ladrillazos, porque tardaba en morirse, dejó allí su pasado y su futuro. Me cuesta trabajo olvidar eso cuando me sugieren alguno de sus libros.
    Buena entrada, Mercedes.

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    1. Es curioso, Mayte. Yo no la juzgo de forma tan severa, por algo existe el atenuante de crimen pasional en el Código Penal y, a mi juicio, este lo fue. Teniendo en cuenta lo fuertes que son las pasiones en la adolescencia y la poca conciencia que se tiene de la muerte, no lo justifico, pero lo comprendo.
      Por otra parte, su obra es una maravilla. Al leerla te parece estar oliendo las calles del viejo Londres victoriano.

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    2. Las pasiones en la adolescencia son fuertes, es verdad, Mercedes, pero no estoy de acuerdo en que a esa edad se tenga poca conciencia de la muerte. Te recuerdo que en este país se considera a una joven de 16 años capacitada para decidir si quiere abortar sin necesidad de consentimiento paterno. Bueno hasta que nos topamos con Gallardón, claro.

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    3. Esto es para hablarlo, Mayte. No es que se tenga poca conciencia, pero se mira de otra manera. Te falta la perspectiva de los años. Yo a veces recuerdo las situaciones de riesgo que he vivido, bien conduciendo, bien escalando picos o nadando mar adentro y mil más, en las que morir ni se me pasaba por la mente. Lo que sí recuerdo es el odio que sentía si alguien se interponía entre mi objeto amoroso y yo. Lo veía todo rojo, te lo juro. Y no estoy orgullosa de ello, no creas.

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  4. Gracias por descubrirme a Anne Perry y su terrible historia, Mercedes. Vi "Criaturas celestiales" y me gustó mucho. ¡La dulce Kate Winslet en el papel de Perry/Hulme! Curiosas acepciones de las damas negras. Desde las maestras del crimen a una congregación de monjas francesas (Dames de Saint Mour), pasando por las piezas del ajedrez. Da para varias novelas.

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  5. Seguiremos con atención a esas Damas Negras que tanto público tienen. Esta sección promete ser de las más visitadas.

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  6. ¡Cuánto sabes del crimen y sus autoras! La película "Criaturas celestiales" es impactante. Después de declararlas culpables de un asesinato, se les permuta la carcel con la condición que no se vuelvan a ver jamás. Triste fin para un amistad llena de confabulaciones, amor . Muy bueno el título "mis damas negras" que ya lo creaste hace años, una ironía más de las tuyas de tu relación con la iglesia.

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  7. Me ha encantado esta entrada, la verdad es que desde que vi "Criaturas celestiales" he tenido curiosidad por leer algo de ella... así que esto termina de animarme. Muchas gracias, estoy deseando leer las próximas entregas de esta sección de "mis damas negras".

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  8. Desde luego esto es escribir con experiencia, desconocía todos estos aspectos y voy acoegr alguno de sus libros para ver si ese preciosismo pudiera deberse más que a la impronta paterna a su fondo psicopático. ¿Con cuál me recomiendas empezar?
    Me gusta esta serie. Felicidades


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