jueves, 6 de febrero de 2014

Cómo escribir los números ordinales

Las recetas ortográficas del profesor Navarro (II)

 No sé si les pasa, a mí sí. En ocasiones no recuerdo cómo se dice o escribe un determinado ordinal. Es cierto que esto suele ocurrirme solo con aquellos números de uso infrecuente, pero, aun así, conviene consultar si hay dudas. Un error muy común es nombrarlos añadiendo al cardinal el sufijo –avo: doceavo, diecinueveavo, etcétera, de uso exclusivo para los números fraccionarios y, por tanto, incorrecto.
En esta nueva entrega nos centraremos, pues, en recordar cómo debemos usar de manera correcta los números ordinales.

Cómo escribir los números ordinales

Los numerales ordinales expresan orden o sucesión en relación con los números naturales e indican el lugar que ocupa, dentro de una serie ordenada, el elemento al que se refieren. Por lo tanto, no cuantifican al sustantivo, como los cardinales, sino que lo identifican y lo individualizan dentro de un conjunto ordenado de elementos de la misma clase.
Generalmente son adjetivos y pueden ir antepuestos o pospuestos al sustantivo, aunque suele ser más frecuente la anteposición: Vivo en el primer piso. Pueden ser pronombres: He llegado el segundo en la carrera. Pueden funcionar también como adverbios: Primero ordena la habitación. A diferencia de los cardinales, todos los ordinales presentan variación de género y número: vigésimo(s), vigésima(s)
Hay dos tipos de ordinales: simples, los que tienen forma propia, y compuestos, los formados por la suma de numerales simples.
En la siguiente tabla podemos ver la representación numérica —solo en números arábigos; en otro momento hablaré de la numeración romana— y lingüística o numeral de los ordinales. Para no complicar la tabla, no incluyo el femenino, pues ya sabemos que se obtiene cambiando la o final por una a.

Ordinal abreviado
Numeral ordinal
1.º o 1.er
primero o primer
2.º
segundo
3.º o 3.er
tercero o tercer
4.º, etc.
cuarto, etc.
11.º, 11.er
undécimo, decimoprimero o décimo primero, decimoprimer o décimo primer
12.º
duodécimo, decimosegundo o décimo segundo
13.º o 13.er
decimotercero o décimo tercero, decimotercer o décimo tercer 
14.º, etc.
decimocuarto o décimo cuarto, etc.
20.º
vigésimo
21.º o 21.er
vigesimoprimero o vigésimo primero, vigesimoprimer o vigésimo primer
22.º, etc.
vigesimosegundo, vigésimo segundo, etc.
30.º
trigésimo
31.º o 31.er, etc.
trigésimo primero o trigésimo primer, etc.
40.º
cuadragésimo
50.º
quincuagésimo
60.º
sexagésimo
70.º
septuagésimo
80.º
octogésimo
90.º
nonagésimo
100.º
centésimo
101.º o 101.er, etc.
centésimo primero o centésimo primer, etc
120.º
centésimo vigésimo
200.º
ducentésimo
300.º
tricentésimo
400.º
cuadringentésimo
500.º
quingentésimo
600.º
sexcentésimo
700.º
septingentésimo
800.º
octingentésimo
900.º
noningentésimo
1000.º
milésimo
2000.º
dosmilésimo
3000.º, etc.
tresmilésimo, etc.
10 000.º
diezmilésimo
100 000.º
cienmilésimo
500 000.º
quinientosmilésimo
1 000 000.º
millonésimo

A continuación destacaré algunas recomendaciones de la Academia sobre la ortografía de los numerales ordinales:

Vemos en la tabla que los ordinales primero y tercero se apocopan en las formas primer y tercer cuando preceden a un sustantivo masculino: el primer ministro, mi tercer gran amor, aunque entre ambos se interponga otra palabra; esta apócope también se produce cuando forman parte de ordinales compuestos: el vigesimoprimer aniversario, etcétera. La apócope es opcional si el ordinal aparece antepuesto y coordinado con otro adjetivo: mi primero y último amor o mi primer y último amor. Constituye un arcaísmo, que debe evitarse en el habla culta actual, la apócope de estos ordinales ante sustantivos femeninos. No: la primer vez, la tercer casa. : la primera vez, la tercera casa.
— Para el numeral ordinal séptimo existe la variante sétimo, pero en el lenguaje culto se prefiere la forma séptimo.
— Para el numeral ordinal noveno se utiliza también nono aunque su uso es raro.
— Vemos también en la tabla que los numerales ordinales correspondientes a los números 11 y 12 presentan hoy dos formas: las simples undécimo y duodécimo, que son las preferidas en el uso culto, y las compuestas decimoprimero y decimosegundo, creadas modernamente por analogía con la forma que adoptan los ordinales del resto de las series: vigesimoprimero, vigesimosegundo, trigésimo segundo, etcétera).  
— Así mismo, vemos que los numerales ordinales compuestos correspondientes a la primera y segunda decena se pueden escribir en una o en dos palabras, siendo hoy mayoritaria la grafía simple: decimotercero, decimocuarto, vigesimoprimero, vigesimocuarto, etcétera. A partir de la tercera decena solo se emplean las grafías compuestas: trigésimo primero, trigésimo octavo, cuadragésimo quinto, etcétera.
— Si el ordinal se escribe en dos palabras, el primer elemento mantiene la tilde que le corresponde como palabra independiente: vigésimo segundo, etcétera; pero si se escribe en una sola palabra, el ordinal no debe llevar tilde, pues no le corresponde llevarla según las reglas de acentuación: vigesimosegundo, etcétera.
— Los ordinales compuestos escritos en una sola palabra solo presentan variación de género y número en el segundo componente: vigesimoprimera, vigesimoprimeros; pero si se escriben en dos palabras, ambos componentes son variables: vigésima primera, vigésimos primeros
— Para expresar abreviadamente los ordinales se utilizan dos sistemas: la numeración romana y la numeración arábiga seguida de letra volada1; así puede escribirse tanto la XXIII edición del Festival de San Sebastián como la 23.ª edición del Festival de San Sebastián. Cuando se utiliza el segundo procedimiento, hay que tener en cuenta que, salvo en el caso de las formas apocopadas primer y tercer, que llevan voladas las dos últimas letras del ordinal (1.er, 3.er, 23.er), en el resto de los casos únicamente va volada la última letra: 1.º, 3.º, 3.ª, etcétera.
No son aconsejables abreviaciones como 1.ero, 2.do, 7.mo, 8.vo, etcétera.   
Como se ve por los ejemplos se escribe un punto entre el número y la letra volada, sin dejar espacio.

1 Letra volada. Se dice del tipo de menor tamaño que se coloca en la parte superior del renglón. Se usa generalmente en las abreviaturas. El punto va antes de la letra volada y sin espacio: 23.ª.
Para obtenerlas desde Microsoft Word se escriben en minúsculas a continuación del punto y se utiliza la función «Formato, Fuente, Superíndice». Desde algunos teclados se pueden obtener la o y la a voladas. 

Referencia:
Diccionario Panhispánico de Dudas. Edición 2005.

En la próxima entrega hablaremos de cómo escribir los números romanos y las fechas. 

14 comentarios:

  1. Entre el perfil de los personajes con la doctora Moreno, la guía para escribir los números y otros consejos útiles en este blog, vamos a tener que vender papeletas para leerlo, porque se colapsará la red. En serio, Manuel. Muy útiles estos consejos que solo se echan de menos cuando tienes que escribir alguna de estas palabras y, tras varios intentos de escribirla de una u otra forma, terminas consultando alguna gramática que tengas a mano. Como en los últimos tiempos las gramáticas son tochos enormes pierdes una media horita en resolver el entuerto. Está bien tenerlos a mano en nuestro espacio.

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  2. Claro Mercedes, en una novela pocas veces tiene uno que escribir números difíciles de recordar, pero si se diera el caso... Lo importante es saber dónde acudir. Un abrazo.

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  3. Qué interesante, Manuel, gracias por esta clase. Creo que los números son una de las partes más olvidadas y que conviene recordar. Al final tendremos un compendio muy útil de reglas ortográficas y gramaticales al que acudiremos más de una vez.

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  4. Muchas gracias, Mayte. Espero que sea útil. Un abrazo.

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  5. Pues de esto ya sabía alga jajaja, porque lo habíamos hablado. Excelente documentación que me guardo. Un besito

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  6. Así es, María José. Lo habíamos comentado. Gracias. Besos.

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    1. Gracias Manuel. Es de gran ayuda. Lo imprimo y me lo guardo para cuando lo necesite. Los números me siguen planteando dudas, como tantas otras cosas.

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  7. Gracias a ti, José Luis. A mí también me plantean dudas y eso que soy de ciencias, jeje.

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  8. Pues debo reconocer que en alguna construcción del ordinal podrían sacarme los colores. No estamos acostumbrados a numerar posiciones tan altas y podemos errar al hacerlo.
    Buena lección, profesor.

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  9. Gracias, Josep. Como bien dices no suelen usarse posiciones tan altas, pero por si acaso ahí están.

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  10. Interesante trabajo nos presentas, Boris. Paso a agradecerte el tiempo y empeño.

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  11. Muchísimas gracias, Edgardo Benitez. Espero te sean de utilidad.

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  12. Lo leo tarde. Útil como siempre. Cierto que en las novelas no se utilizan posiciones tan altas. Excepto la muy alta en "The cardinal", que inspiró la entretenida película de Otto Preminger.

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  13. Gracias, Julio. En ocasiones tu ironía me desconcierta. Posición alta de un cardinal, lugar que ocupa, etcétera. Buena película de Otto Preminger.

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