martes, 28 de enero de 2014

Un café con Leo (2)

Estoy en Barcelona, concretamente en el barrio de Sant Antoni, en la esquina de una de las antiguas rondas que delimitaban las murallas de Barcino. Hoy tomaré un café con la escritora Mercedes Gallego, alcacereña de nacimiento y catalana de adopción.
Me siento en la terraza de «Els tres tombs», uno de los bares más antiguos y emblemáticos del barrio. Pese a las remodelaciones de los últimos años, continúa siendo un bar con solera, un lugar único, donde el olor a patatas bravas y a empanado de croquetas se apodera de mi jersey.




Mi anfitriona se acerca con paso firme y mira hacia arriba para comprobar que está en la calle y el número correctos. Me localiza y abre los brazos, contenta de verme. No es de extrañar, claro.






Leo: Hola, Mercedes. Muchas gracias por acceder a tomar un café conmigo. Estoy impaciente por conocer algo más de ti.

Mercedes: El placer es mío, Leo. Me hace mucha ilusión charlar contigo.

Leo: Dime, Mercedes… ¿A qué te dedicas cuando no escribes? ¿Quién es Mercedes Gallego?

Mercedes: Si te dijera que siempre escribo no me creerías, pero tú debes referirte al hecho físico de teclear o coger la pluma y emborronar una libreta. En ese caso te diré que generalmente escribo por la mañana, pero en mi cabeza siempre están bailando los personajes de la novela en la que estoy trabajando; ellos se pelean, se meten en situaciones, hablan con extraños e invitan a otros personajes con los que yo no había contado. Son una tribu incontrolable.

Leo: ¿Cuándo te picó el gusanillo de la escritura?

Mercedes: Desde muy pequeña me gustaba construir libretas y escribir cosas en ellas. Recuerdo que iba a Radio Nacional con mi padre, me parece que con unos siete años, porque no había nacido mi hermano pequeño y… Uf, que se me va el hilo. Pues eso, iba a la Radio. Allí había unos papeles de color amarillo que usaban para copias de esas que se hacían con papel carbón. Mi padre me dejaba un montón y yo, grapadora en mano, me hacía una libreta; me regalaban un lápiz y desaparecía. No sabía escribir muy bien, como puedes imaginarte, pero dibujaba viñetas con algún personaje como los que leía en los tebeos de mis hermanos mayores y montaba mi historia.

Leo: Te has convertido en un referente de la novela policíaca en este país. La marca Mercedes Gallego está muy consolidada con el género. Tu novela El asesino del ajedrez ha tenido muy buena aceptación por parte de los lectores; tienes muy buenas críticas. Además, has escrito tres novelas de la serie Candela Luque. En todas tus obras, el protagonista principal es una mujer. ¿Cómo definirías tu obra?


Mercedes: Ante todo muchas gracias por eso del «referente», ya me gustaría, ya, pero no. Estoy ahí luchando por abrirme un hueco, cosa muy difícil porque hay muy buenos escritores a mi alrededor.
 En cuanto a lo del sexo de mis protagonistas, ¡faltaría más! Yo soy mujer y conozco mejor el mundo interior de la mujer. Me resulta más fácil plasmar lo que siente ante el fracaso o el éxito Ramona que un protagonista llamado Ramón. En el caso de Candela, tenía que ser mujer por necesidad porque parte de una experiencia personal y claro, los recuerdos son los recuerdos.
Mi obra la definiría como literatura de evasión, aunque la serie de Candela también tiene su punto reivindicativo porque no se ha hablado nunca de ese Grupo Especial y, aunque no ha sido muy importante, ha existido, pero la historia lo ha borrado.

Leo: ¿Experiencias personales? Eso quiere decir que… ¿en serio?, ¿trabajaste en la policía? Eso explica la credibilidad de las tramas de tus novelas. ¿Cuántos pedacitos de Mercedes Gallego hay en las protagonistas de tus novelas?
Mercedes: Parte de esta pregunta la he respondido ya. En Candela todos los pedacitos son míos, excepto la estatura, porque ella es alta y yo, ya ves, levanto lo justo del suelo para que no me pisen. Ahora bien, la novela policíaca te permite proyectar valores o ideologías y dar rienda suelta a tus ideales. Mis valores no han variado desde que era niña: tengo verdadera obsesión por la justicia, por la honradez y por una sociedad menos egoísta.


Leo: Dice mucho de ti, la verdad. Hoy en día, si no pisas a nadie, parece que tengas que morir aplastado. He tenido la oportunidad de leer una de tus novelas y sí detecté esos valores; supongo que los lectores también sabrán apreciarlo. Hablando de lectores, el contacto con ellos es algo muy gratificante para todo autor del siglo XXI. ¿Tienes contacto con la gente que te lee?

Mercedes: Mucho. De hecho la Saga de Ramona Cano no iba a serlo y se ha convertido en serie porque muchas personas me lo han pedido. Un personaje de esta Saga, Silvana, es muy querido por los lectores. Me siento muy honrada cuando alguien hace un comentario favorable de mis novelas, o cuando me escriben y me dicen que este o aquel personaje les gusta mucho.

Leo: No debe de ser fácil promocionarse siendo una autora independiente. ¿Qué dificultades te has encontrado en el camino de la edición independiente?

Mercedes: La verdad es que la promoción no es lo mío. Si no fuese por muchos compañeros que me echan un cable en este sentido, sería una perfecta desconocida. Las mayores dificultades para publicar en papel las he encontrado en la dichosa web de CreateSpace de Amazon, que es muy farragosa y encima está en inglés.

Leo: Y dime, Mercedes, ¿pasaste por la tortuosa experiencia editorial o te lanzaste a la piscina como independiente?

Mercedes: Probé con editoriales, pero no fue tortuosa la experiencia porque estaba convencida de que no me querrían. Empecé a publicar en Bubok y no vendí nada. Creo que fue a finales de 2011 o principios de 2012 cuando empecé con Amazon y estoy encantada. Claro que, como a todos, creo, me gustaría que una editorial confiase en mí, porque muchas personas todavía rechazan el formato digital, mi familia, sin ir más lejos. Además, la distribución no existe en Amazon si no es bajo demanda. Todavía no está muy extendida en España la fórmula de comprar por internet. Se va implantando, pero falta camino por recorrer.

Leo: Parece ser que muchos autores han renunciado al «vía crucis» que comporta ir de editorial en editorial. Los tiempos cambian y ahora parece que las editoriales buscan entre los talentos emergentes para «cazar» a sus nuevos bestseller. ¿Te apetecería que una editorial se interesase por tu obra? ¿Cualquier editorial?

Mercedes: Te he respondido antes. Sí me apetecería, pero no cualquier editorial. Eso ya lo he rechazado.

Leo: Dime, Mercedes, ¿en qué trabajas ahora? ¿Tienes alguna historia entre manos?

Mercedes: Trabajo en la segunda novela de Ramona Cano y en la cuarta de Candela.

Leo: ¿Dos a la vez? Estos escritores… Aún no han acabado una novela y ya tienen en la cabeza la trama de otra. ¿Te tomas la escritura como un trabajo?

Mercedes: Naturalmente. Por primera vez he conseguido unir lo que me gusta con mi obligación y es un verdadero placer. Claro que es un trabajo.

Leo: ¿Cómo organizas tu trabajo? Hay varios tipos de escritores, aquellos que planifican cada novela de una manera metódica y otros que permiten que sus personajes vayan moldeando la historia. ¿Tú qué técnica utilizas?

Mercedes: De todo un poco. Podría resumir la idea principal en media página: localización de exteriores (como en el cine), elección de la víctima y personalidad si es necesario, elección del culpable para que aparezca pronto y no ser truculenta, y poco más. Después, como escribo novelas de serie de forma habitual, los personajes se las apañan para ir construyendo la novela.

Leo: Explícanos algún secreto de tu día a día. Me ha sorprendido mucho que escribas por las mañanas. No sé la razón, pero siempre he creído que la novela negra solo se escribe bien por la noche.

Mercedes: Yo he cambiado mucho desde que escribo. Antes era nocturna, tal vez se deba a que vendía los días. Desde que son míos, escribo por la mañana y alguna tarde. Por la noche leo. A veces leo también toda la tarde, pero eso sí: para escribir necesito tiempo por delante. Los límites me exasperan en general, y me impiden escribir.

Leo: Has traducido al catalán El asesino del ajedrez. ¿Fue una demanda de los lectores o lo hiciste para ampliar tu abanico de público?


Mercedes: Lo hice porque creo que se lo debía a los catalanes, porque es una vergüenza que con los años que llevo aquí no sepa ni hablarlo. Francesca Bou se brindó a traducírmela, su cuñada, exprofesora de enseñanza en catalán, la corrigió y, por fin, la escritora Maria Català, que es miembro de la Asociación de Escritores en Lengua Catalana, accedió a leerla para perfilar los últimos detalles y crear un producto digno. Creo que ha quedado muy bien.

Leo: Se me está haciendo tarde, Mercedes. Tengo cita en el médico dentro de media hora y no me gustaría llegar tarde; no vaya a ser que en lugar de una radiografía me hagan una colonoscopia. Otro día quedamos por la tarde y nos tomamos unas cervezas y lo que surja.

Mercedes: (Risas y un guiño)

Leo: No me malinterpretes, Mercedes. Me refería a unas bravas o unas aceitunitas.

Tengo que aprender a controlar mis palabras y mi sex appeal. Le doy dos besos y observo cómo se aleja, tal como vino, mirando hacia arriba y buscando la parada de metro más cercana. Se la ha pasado de largo. En fin…
Mercedes Gallego, una mujer con una personalidad desbordante.


33 comentarios:

  1. Estupenda entrevista. Enhorabuena por las preguntas y por las respuestas. Ahora sabemos más de Mercedes Gallego, una referencia en novela policíaca. Estoy leyendo su libro de relatos «Déjame que te cuente», y tengo «El asesino del ajedrez» para después. Un abrazo a los dos.

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    1. No te arrepentirás de su lectura, Manuel. El asesino del ajedrez es una buena novela del género.

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  2. Excelente entrevista, felicidades a los dos.

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    1. Muchas gracias, Judith. Por si algún día te apetece salirte del rosa, aquí hay buen negro.

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  3. Me ha encantado saber más cosas de ti, Mercedes. Leeré pronto a tu Candela, eso seguro. Enhorabuena a los dos por esta entrevista estupenda. :-))

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    1. Parte de esta entrevista la contestó Candela, Mayte F. Uceda. Gracias por pasar.

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  5. No es fácil encontrar en una entrevista esa simbiosis (empatía diría un moderno) entre preguntador y preguntada. Se palpan la química y el buen rollo. Se presume un café excelente en estos tiempos de mala leche, con perdón.
    Mercedes cuenta cosas muy valiosas para los escritores, sobre todo para escritores en ciernes. Destacaría su constancia en el trabajo, y el disfrute que obtiene de su dedicación a la novela policiaca. Un género con mayúsculas que le permite describir fragmentos de vida sin aburrir al respetable lector.
    Espero que pronto tomen las cervezas con bravas en el mismo bar, y nos cuenten más cosas igual de bien contadas.

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    1. Pues me falta mucho por contar, Julio. He sido hasta bombardeada, pero eso lo contaré otro día. Las bombas eran de verdad, no es una forma de hacer muchas preguntas. Ya os contaré, ya...

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    2. Julio, cada vez que Mercedes nos cuenta una de sus experiencias (iba a decir "batallitas", pero ese término aún no se corresponde con su edad), uno sólo puede callar y escuchar. Me encantó charlar con ella, escucharla fue un placer.

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  6. Tengo el privilegio de conocer en persona a unos cuantos autores independientes de los que más admiro. Me falta Mercedes, a quien me encantaría saludar cara a cara y a quien respeto un montón, y no solo porque fuese policía. Espero hacerlo pronto. Una entrevista entrañable. Felicidades a los dos.

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    1. Bueno, lo que se dice policía, no fui. Formé parte de un experimento, vamos, que fui policía cobaya. Lo que cuento en mi primera novela de Candela sobre la paliza a una militante del PCI, es cierto. Como comprenderás, salí por piernas y esa escena es verdad del todo. Yo tenía tres exámenes aprobados para ingresar y ya me consideraban "de los suyos" No se por qué motivo tuve que bajar a La Social, vi esa escena y empecé a correr.

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    2. Eduardo, no tengas ninguna duda; conocerla es una experiencia. Tú deja que hable.

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  7. De lo que más contenta estoy desde que escribo, es de haber conocido personas como vosotros. No me importa no ganar dinero con mis obras, pero saberos ahí cuando me despierto y empiezo el día con un desayuno frente a Facebook, me hace feliz y es la mejor riqueza con la que podía soñar. Gracias por quererme, gracias por vuestro apoyo y por vuestra amistad.

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    1. Si no te tuviéramos en nuestro entorno, creo que alguien debería inventar una Mercedes Gallego y ponerla en nuestras vidas.

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  8. Cada vez más cerca y deseando que se destruya la virtualidad para abrazarte en persona. Estoy contigo, lo mejor de esta aventura en la que estamos inmersos es compartir con personas de tanta talla ;-) ( y no me refiero a la altura jajaja) Un beso muy fuerte

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    1. María José, te encantará conocerla, como resumo al final de la entrevista: es una persona con una personalidad desbordante.

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  9. Una entrevista fantástica. Acabo de darme cuenta de cuántas cosas tenemos en común, tocaya. Bueno, menos lo de haber trabajado en la policía, aunque me hubiese encantado ser de la científica.
    La he disfrutado mucho, casi tanto como tus novelas.
    Felicidades a los dos.

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  10. Me ha encantado la entrevista, se va confirmando, cada día eres más como imagino. Qué ganas de conocerte !!!

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    1. No quiero echarle más flores a Mercedes Gallego, porque al final me las pondrá por sombrero, pero no lo dudes: Merece la pena conocerla.
      Bienvenido/a a nuestro espacio.

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  11. Felicidades a los dos por la entrevista. Mercedes, a parte de una excelente escritora, es una mujer como la copa de un pino. Los que hemos tenido el privilegio de conocerla en persona nos hemos convertido en mercedesadictos. ¡A seguir así, campeona!

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    1. Lourdes, eres una amiga genial y una persona íntegra, de esas que no quedan muchas. Yo también he tenido el privilegio de conocerte. Tenemos que vernos.

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    2. Bienvenida a nuestro blog, Lourdes. Gracias por tu comentario, lo comparto al 100%.

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  12. Entrevista encantadora, y ese final... de novela. Creo conocer un poco a Mercedes Gallego, pero ahora tengo una idea más cercana de ella, y veo que nos parecemos mucho!

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    1. Eso sí que es un piropo, Blanca. Muchas gracias. Te diré que yo también veo reflejadas en mí muchas cosas que cuentas. La lucha ha sido siempre una constante en nuestras vidas.

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    2. Cercana, es una de las palabras que definen a Mercedes Gallego. Gracias por pasarte, Blanca.

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  13. Muy buena esta entrevista. Mercedes. Pero me has despertado una curiosidad. ¿has vuelto a retomar el café? ¡siempre describes tus desayunos con te!

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    1. No, yo no. Era Leo, que en el reato que hemos estado hablando se ha tomado dos. Así estaba él, que no paraba. Y yo me he tomado mi té, como siempre.

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    2. Los elementos líquidos que hubieron en esa mesa carecen de importancia, el café sólo es una excusa para charlar con alguien.

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    3. Respondo a todos con un agradecimiento infinito por vuestras cariñosas palabras, pero permitidme que me rinda ante mi querido amigo Josep por demostrarme en todo momento su cercanía, su cariño y la solidaridad que le caracteriza. Hoy me voy a dormir con el corazón lleno por vuestras opiniones y no sabéis la fuerza que esto da. ¡Uf! ¡Qué sofocón!

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  14. ¡Qué graciosos los dos! ¿Qué os puedo decir que no sepáis? Mercedes es de verdad una persona admirable, y como escritora: una de las grandes.

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