martes, 14 de enero de 2014

Caso abierto: ¿Quién es?



Me tocó lo negro del blog, me lo temía. Por otra parte, para qué negarlo, estoy en mi elemento. Os voy a plantear un problema a ver si sabéis reconocer al autor o autora, que no me gusta la arroba para englobar los géneros ni la barra con a/o, que parece un quebrado y bastantes quebraderos de cabeza nos da ya el tema, que hasta ha llegado a protagonizar una ley y todo. ¡Ah!, y también tenéis que adivinar el título de la novela, claro.

Bueno, pues ahí voy.

«La señora Fernández murió la noche del 16 al 17 de septiembre, un jueves. Me enviaron a buscar a las ocho de la mañana del viernes 17. Mi presencia no sirvió de nada. Hacía horas que había muerto.
Regresé a mi casa unos minutos después de las nueve. Entré y me entretuve adrede en el vestíbulo, colgando mi sombrero y el abrigo ligero que me había puesto como precaución por el fresco de las primeras horas de un día otoñal.
En honor a la verdad, diré que estaba muy inquieto y preocupado. No voy a pretender que preví entonces los acontecimientos de las semanas siguientes, pero mi instinto me avisaba de la proximidad de tiempos llenos de sobresaltos y sinsabores.
Del comedor, situado a la izquierda, llegó a mis oídos un leve ruido de tazas y platos, acompañado de la tos seca de mi hermana Cristina.
—¿Eres tú, Jaime? —preguntó.»

Un comienzo clásico de novela que nos revela una muerte. Y aquí me permito reflexionar sobre la importancia del género en el que se encuadra la novela. Si hubiéramos elegido una de aventuras, al conocer la muerte de la señora Fernández, la mayoría pensaríamos que había fallecido buscando un manuscrito o un tesoro oculto. En una romántica, la imagen nos llevaría a querer conocer de inmediato su edad, si dejaba viudo de buen ver o hijos desconsolados. En la novela contemporánea de corte intimista y cargada de páginas, pensaríamos en la herencia que dejaba, en esa empresa familiar, esas tierras llenas de campesinos agradecidos, o no tanto. Pero como yo me muevo en el género policiaco, que no negro, y de eso hablaremos algún día, os diré que es el comienzo de una novela muy conocida, la mejor de su autora según los entendidos. He cambiado los nombres para no dar pistas.

Insisto en la importancia del género porque no se puede ni se debe engañar al lector. He visto en Amazon novelas clasificadas como policiacas o negras, que es la categoría que el autor o la editorial asigna y me ha decepcionado comprobar que no lo son. El hecho de que haya uno o varios muertos no quiere decir que se encuadre en este género. Hablaré de ello otro día, ahora lo que importa es empezar el juego. Lo malo es que ahora con Google, pones un trozo y te dice de quién es la obra… Así no se puede jugar. También me parece mal cambiar el estilo para despistar al buscador por excelencia, porque entonces también os despistaré a vosotros, queridos lectores. Venga, pongo otro trocito a ver qué pasa.

«Antes de continuar relatando mis conversaciones con Cristina, quizá sea conveniente dar una idea de nuestra geografía local. Nuestro pueblo, Alcázar de San Juan, supongo que es muy parecido a cualquier otro. La ciudad más cercana es Ciudad Real, situada a cien kilómetros de distancia. Tenemos una estación de ferrocarril grande, una oficina de correos pequeña y dos tiendas competidoras que venden toda clase de productos. Los hombres aptos acostumbran a dejar la localidad en la juventud, pero somos ricos en mujeres solteras y oficiales retirados. Nuestros pasatiempos y aficiones se resumen en una sola palabra: cotilleo.»

¿De qué obra estamos hablando?

No habrá sorteo. Todo el que adivine la obra y la autora, porque van unidas, recibirá un ebook de una de mis novelas, la que quiera de las que tengo a la venta en Amazon.

Bueno, va, un poco más, que no se diga…

«Aquel mismo día estaba destinado a recibir una nueva prueba del éxito de la táctica del detective. Su método estaba inspirado en su profundo conocimiento de la naturaleza humana. Una mezcla de temor y de remordimiento había arrancado la verdad a la señora Alcántara. Fue la primera en reaccionar.
Por la tarde, cuando volví de mis visitas a los enfermos, Cristina me dijo que Gregorio acababa de irse.
—¿Quería verme? —pregunté, mientras colgaba mi abrigo en el vestíbulo.
Cristina revoloteaba a mi alrededor.
—Quería ver al detective. Llegaba de la ciudad. Había salido. Ramón pensó que tal vez estaría aquí, o que tú sabrías dónde encontrarle.
—No tengo la menor idea.
—He intentado hacerle esperar —añadió Cristina—, pero me ha dicho que quería volver a la ciudad dentro de media hora y se ha ido al pueblo. Es una lástima, porque el detective regresó exactamente un minuto después de irse Ramón.
—¿Ha venido aquí?
—No, ha entrado en su residencia.
—¿Cómo lo sabes?
—Le he visto por la ventana lateral —explicó Cristina.
Creía que el tema estaba acabado, pero mi hermana no era de la misma opinión.
—¿No vas allá?».

Y no digo más, que si no tendré que enviar miles de ebooks.
En mi próxima entrada, suponiendo que no lo haya acertado nadie, algo improbable, revelaré de quién se trata, pero en cualquier caso, dedicaré mi espacio a profundizar sobre el autor (uso el masculino como genérico y que ninguna feminista se lleve las manos a la cabeza).

16 comentarios:

  1. Mister Google es implacable por mucho que se disfracen los apellidos. No voy a decir ni autor ni título porque sería tramposo. Solo una pista más: al escritor o escritora le venía la inspiración cuando tomaba un baño relajante. Y sin duda esta novela es de las más conseguidas en su larguísima trayectoria.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es que Google no hay quien pueda. En todo caso gracias por no desvelarlo. Un ebook que me ahorro.

      Eliminar
  2. Un reto muy interesante, aunque la verdad, hoy en día no hay nada que se le resista a San Google, es como un buen sabueso rastreando pistas. A mí me encantan sus novelas. Otro apunte: se compró un coche con sus primeros ingresos; le apasionaban los automóviles. Diría una de sus citas más famosas, pero sería dar demasiadas facilidades. Buen trabajo, Mercedes.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, Mayte. Me parece que no voy a ganar para ebooks. Deberían desactivar Google unos días.

      Eliminar
  3. Ya sé quién es....jejeje. El libro no...todo se andará. Pero imagino que la respuesta deberá ser privada no?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Si, mejor que sí porque si no los demás no pueden jugar. Como todos estamos en Facebook, un privado con los nombres y el ebook es tuyo.
      Gracias por participar.

      Eliminar
  4. Un genio equiparable en ventas de libros a Shakespeare, cosa que no sabía si no lo hubiera leído en internet. Mercedes, buena entrada. Vas a tirar la casa por la ventana, amiga. Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues lo tengo claro, todo el mundo lo acierta. En fin, qué se le va a hacer. Con vosotros no se puede.

      Eliminar
  5. Pues fíjate que no tengo claro el título, aunque el autor/a es fácilmente identificable. Tengo una colección de novelas de este/a autor/a en casa de mi abuela, así que igual me paso para atinar el título.
    Me encanta esta sección del blog.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegro que te guste, Capi. Te aseguro que le di vueltas para crear algo divertido y poco transcendente, que la vida ya lo es bastante, pero me habéis pillado. Me temo que los demás también, porque nuestros seguidores o son escritores, o lectores empedernidos.

      Eliminar
  6. Muy buena entrada, me encantó, y una excelente manera de que nos pongamos a dar vueltas a la cabeza, creo que lo tengo y también mi madre tenía todas las novelas...jajaja ¿puedo dar un dato más?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Puedes darlo, no había dicho nada, pero el plazo se acabará esta noche, porque claro, si lo dejo abierto dentro de un año me pedirán ebooks.

      Eliminar
  7. Nada, nada, que no hay manera con vosotros. Sois unos repipis, lo habéis leído todo, lo tenéis todo. En fin, al menos lo pasamos bien, que de eso se trata.

    ResponderEliminar
  8. Pues yo no tengo ni idea, las únicas novelas policíacas que he leído, creo, son las tuyas, y desde que te conozco estoy deseando repetir, pero... De cualquier manera, muy interesante tu artículo y tu manera de hacer participar al lector.

    ResponderEliminar
  9. Estoy con Mercedes Pinto. Casi no he leído nada de este género y soy un completo ignorante... pero, por deportividad, no recurriré a Google sin más.

    A ver si averiguo algo por otras vías. =)

    ResponderEliminar
  10. Veo que no se grabó mi comentario, así que lo vuelvo a decir, una entrada muy buena y original. ¡Felicidades!

    ResponderEliminar